"La actual
Ley de Costas, vigente desde 1988 sin apenas modificaciones, tiene los días contados. La norma, que delimita el uso público del litoral, sufrirá una "reforma muy profunda" para "poner en valor" el litoral, según ha anunciado el ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, en su primera comparecencia sobre medio ambiente. Lo ha hecho en la toma de posesión de altos cargos del departamento y su discurso destilaba una idea: que el medio ambiente no puede frenar el desarrollo económico. En esa línea ha anunciado que "simplificará trámites ambientales" y potenciará el turismo en parques nacionales."
Está claro que habría que comparar con cómo lo redactan en otros medios, pero visto así da a entender que, directamente, van a proponer que pasemos olímpicamente de preservar el medio ambiente para crear instalaciones turísticas. También habrá que confirmarlo cuando veamos esta reforma, pero de ser así, la estamos liando. De acuerdo, vivimos del turismo, mi propio trabajo implica estudiar el turismo y la forma de impulsarlo, pero si nos anteponemos el explotar nuestros activos de forma turística (cosa que ya sabemos que puede llegar a destruir el propio recuerso) a preservarlos, vamos a ir en la mala dirección (que ya era mala de por sí).
¿Cómo lo ven?
Comentarios
Lo veo muy mal Pero "ahora" no importa total de hacer lo que siempre han hecho ir apagando fuegos poco a poco sin darse cuenta de que el incendio requiere más que eso. Como siempre se mira por el ahora y no por los sacrificios a largo plazo. Soy consciente de que muchos no lo verán pero en un futuro seguro que algunos se acordarán de las grandes tonterías que se hicieron en el pasado.
saludos,
Gema
Esa es la cuestión, justamente. Habrá que ver el impacto de este tipo de cuestiones a largo plazo.
Económicamente, se trata de externalidades: Un hotel vivirá aproximadamente unos 60 años como media (luego o se reforma o se construye otro).
Quiza las estructuras marítimo-terrestres que se destrozan por fabricarlo, han tardado millones de años en crearse.
El ejemplo mas claro lo tenemos en la altura de las dunas de maspalomas, las cuales solo son noticia cuando se publica algun estudio.
La linea hotelera iniciada por la fabricación del RIU Palace (que fue el primero), esta afectando a este enclave y puede que hoy "no importe" o "no sea importante", pero quiza los efectos se noten dentro de unos cientos o miles de años.
Amen.
Curiosamente, se da una paradoja con esto del turismo y la ecología. Uno de los mayores activos para un destino turístico como el nuestro es, precisamente, el entorno. Las playas, en el caso concreto del turismo que hemos tenido tradicionalmente aquí. Entonces, lo suyo sería proteger ese activo.
El problema está en que aún no se ha dado con la solución ideal a esta cuestión: una playa es tan buena que alguien decide llevar a visitantes hasta ella. Como los visitantes valoran la playa, al empresario se le ocurre que debería llevar más visitantes y facilitarles el acceso a la playa. Como van muchos visitantes y hay accesos de sobra, la playa se deteriora... y ya hemos destruido justo el motivo por el que iban los visitantes a esa zona.
Lo que suelo ver con las leyes de costas es un intento por solucionar el problema... pero no. Es decir, se trata de proteger la costa, y se derriban construcciones en una franja determinada de costa, pero se introducen excepciones a la norma para construcciones mucho más demoledoras que las que se derriban e, incluso, las zonas en las que se derriban construcciones no se rehabilitan, con lo que tanto da tener un grupo de casas o un grupo de escombros, la zona está igualmente dañada (y en el caso de que haya escombros, ni siquiera se puede vivir ahí).